Los masones antiguos o “Ancients” y los orígenes de la Masonería

 

Los masones “Ancients” se presentan el siglo XVIII bajo la forma de una re agrupación muy dispar de pequeñas logias independientes unas de otras, alrededor de eso que Patrick Negrier llama “ La Palabra del Masón”.

Son de diversos orígenes, mayoritariamente del noreste de Inglaterra, de Irlanda o Escocia. Presentan todas un carácter nómada heredado de su tradicional desplazamiento de obra en obra.

Pretendían ser de la antigua confraternidad de Oficio donde la organización se constituyó hacia el siglo VIII con los monasterios culdeos pasando, para resumir, por los estatutos Schaw y la vieja Logia de York que no devino en autodenominada Gran Logia de Toda Inglaterra sino en 1725, en reacción a los “ Moderns” pero que el Rey de Inglaterra y sus obispos gobernantes habían dirigido desde el siglo IX…

Antes de ese período del XVIII, la masonería de los antiguos jamás se había reagrupado en federación general sino solamente en guildas estatutariamente independientes y dirigidas por los Maestros de Obra designados por el Rey, tal como William Shaw.

Las logias no existían más que por los que la componían y se constituían según las necesidades. Se reconocían según los conocimientos y no según la presentación de un “recibo de capitación”.

Lo que aún sorprende hoy en día es la energía empleada en competir con una sociedad que le era totalmente extraña y donde su existencia hasta cierto punto fortuita fue declinando poco a poco.

En efecto, el origen de los antiguos como siendo puramente operativos, se reivindicaba a justo título, como los únicos miembros verdaderos de la antigua masonería que provenían de logias arcaicas y detentadoras de secretos de Geometría. Ellos basaban su antigüedad en el hecho de que su corporación habría sido fundada y estructurada por el legendario rey Athelstan en el siglo IX.

En consecuencia, se presentaban como los únicos practicantes del rito regular de la masonería y los únicos habilitados para comunicar las palabras, signos y toques secretos…secretos mas antiguos, decían, que los formulados y sobretodo inventados o desnaturalizados por los fundadores de 1717.

Aparte del sitio de las columnas, se trataba más bien de la naturaleza misma de la enseñanza de la Palabra del Masón y de la construcción organizativa que marcaba la diferencia.

Ese grupo fue general y tardíamente denominado Gran Logia de los Antiguos, tal apelativo dio por resultado que desde 1717 fuera mas fácil hablar de la masonería por referencia a una Obediencia antes que por la calidad de masón.

Esto es especialmente cierto para los historiadores franceses. Sin embargo, sabemos hoy día un cierto número de cosas a propósitos de esos “antiguos” y de su organización ritual.

Los grados interiores, las Ordenes, sus vínculos y todo eso que formaba el enfoque de progresión, pues sus rituales y conocimientos eran enseñados progresivamente. Ya al comienzo la totalidad del curso era presentada a los Aprendices y después los elementos iban siendo estudiados en progresión hasta la transmisión de los secretos del Arco.

Esos secretos siempre fueron considerados como “el corazón”, “la médula” de la masonería por los antiguos, a tal punto que una de las palabras mas utilizadas es “médula en los huesos …” , “marrow in the bone …”

La francmasonería de los “ antiguos” presenta otra diferencia, y de talla. Se organiza, al menos desde las tradiciones de los masones de York, alrededor de los aprendices y compañeros, donde estos últimos devienen en “ hombres de marca” antes de poder ser Maestros de logia y por fin Excelentes Compañeros del Real Arco.

Habrá que esperar a la exportación del rito a las colonias americanas para ver la separación de la Marca y el Arco respecto a los tres grados y hasta 1728 para que fuera integrada la leyenda de la maestría en el thesaurus de los modernos.

Puede entenderse ahora porque esos masones, principalmente inmigrantes irlandeses y escoceses quedaron muy sorprendidos al ver rechazado el acceso a las logias de Londres y, las raras veces en que fueron aceptados, de constatar que los de 1717 no se contentaron con organizarse alrededor de un poder central que en realidad no tenía competencia sobre ninguna jurisdicción masónica particular ni en la organización de los grados.

El reagrupamiento de sus logias « antiguas » se realizó con seis de entre ellas, independientes, bajo la égida de Laurence Dermott, artesano peletero e intelectual burgués de origen irlandés.

La verdadera denominación de esta asamblea, un reagrupamiento interesante, fue primeramente : « La mas antigua y honorable Fraternidad de los masones libres y aceptados », mas adelante « Gran Logia de los Masones Libres y Aceptados según las Antiguas Instituciones » (Grand Lodge of Free and Accepted Nasonbs of England according to the old Constitutions ».

La asamblea que determinó la existencia colectiva de los « antiguos » en tanto que Gran Logia, fue celebrada el 17 de julio de 1751 en la taberna « Cabeza de Turco » ( Turk´s Head tavern) en la « Greek street « del barrio londinense del Soho, es decir del otro lado del barrio del Strand, barrio de tenderos, en el lado geográfico opuesto al sitio de fundación de la logia de 1717.

Las crónicas de John Morgan, que trabajaba en la secretaría, indican la presencia de siete logias, ninguna de las cuales, y por buenas razones, estaba afiliada a la Gran Logia de Londres de 1717.

Durante esta fundación, para el historiador masonológico inglés Bernard Jones no había mas de ochenta personas, todos tenderos, mecánicos y pequeños artesanos, inmigrantes en su mayor parte de origen irlandés, instalados en Londres.

Esta nueva estructura tomo enseguida el hábito de reunirse en una taberna ocupada por una octava logia que se unió a ellos y ofreció su local ; la logia « Temple and Sun » sobre Shire Lane en Temple Bar, otro barrio de Londres.

Esta Gran Logia de los Antiguos, era igualmente conocida, en la época, bajo el nombre de Gran Logia Atholl, por el nombre de los Duques de Atholl, protectores de larga data de la Corporación y que ocuparon la Gran Maestría a partir de 1771. Esta nueva institución pretendía reagrupar todo a la vez, la Gran Maestría de los Antiguos y la de la Gran Logia de Escocia, constituida recién en 1736 después de los Saint-Clair de Roslyn fueron removidos de su cargo de protectores hereditarios de la masonería escocesa.

Otra particularidad, los miembros de la Gran Logia de los Antiguos, es que reivindicaban una denominación particular, la de « free and accepted masons » es decir « masones libres y aceptados »
El calificativo de « Libre » estaba en la denominación general de la masonería especulativa y poco a poco fue transformándose para devenir en « freemason » o « Francmasonería »

Hoy en día existe mucha literatura relativa a ese calificativo desarrollando el hecho de que los obreros masones, además de su cualidad de artesanos itinerantes, disponían de una cierta libertad, una franquicia, de acción y de reagrupamiento entre los distintas gremios obreros que existían bajo el sistema feudal.

Algunos autores, como Eric Ward, hacen derivar el nombre de free-masonsdel término que calificaba a la piedra franca, free-stone que generalmente iría acompañada del nombre de quien la trabaja, el masón. Esa fórmula verá su primera aparición en el siglo XIV con la instauración de una suerte de primer derecho del trabajo; los estatutos de los Obreros (Statutes of Labourers), en 1351 que definían un estatuto de master free-stone mason mas de un siglo antes de la redacción del Regius. Todo eso producirá con el tiempo un término genérico de freemason, frimason, freymason o free-stone mason. Estas explicaciones concernientes al origen del término freemason se derivan directamente de las teorías que destacan la filiación operativa de la orden y hasta hoy son sostenidas como garantía de la regularidad de origen de las obediencias.

Eric Ward, autor de manuales de Aprendiz-Compañero-Maestro del rito de Emulación, hace remontar esas fuentes históricas a los siglos XIII y XIV , cosa que parecería estar confirmada por ciertos documentos de época.

Esa explicación, basada a la vez sobre la mutación lingüística y las afirmaciones mas o menos realistas de una mayoría de talladores de piedra en el seno de las corporaciones de masones, se enfrenta sin embargo a las estadísticas de las antiguas logias escocesas dadas por David Stevenson en los años 1980s y que dejan ver que en las logias se encontraban diferentes categorias de oficios de la construcción y que los talladores de piedra estaban lejos de ser los únicos miembros de los gremios de masones… de allí, es válido preguntarse porqué denominar a los miembros de una sociedad como esa con el nombre de solo una parte de sus miembros?

Esta Libertad, esta franquicia, que califica al masón es omnipresente en los diferentes escritos relativos a las guildas de constructores y a las antiguas logias de constructores donde los oficios concurrían en participar en la construcción de edificios. Todos esos hombres se reagruparon bajo el nombre de masones « operativos », es decir con el de aquellos cuyo oficio era el de participar en la operación de la construcción.

Y ese término aún esta en uso en nuestros días. Sin embargo se sabe que fueron francmasones los que formaron la Orden, al menos entre los « Antiguos » y si se desea comprender una de las realidades culturales de fines del siglo XVIII, debemos detenernos un instante sobre eso que dicen los catecismos masónicos mas viejos, a saber, que un masón debe ser « nacido libre » y/ o de una « mujer nacida libre » según los distintos ritos en uso.

Así que un masón no puede ser ni esclavo ni nacido de esclava, pero tampoco puede ser « comprometido » queriendo decir « estatutariamente constreñido ». Esos términos nos darán una aproximación a la vez, de las fuentes y de las consecuencias de las corrientes internas en la masonería, ya sean simbólicas o puramente sociales.

Las disposiciones relativas a la libertad, la franquicia del masón y a su libre nacimiento son todavía hoy, asociadas a los Candidatos que desean recibir la iniciación y que ya no son obreros de oficio.

La comprensión total del sentido de esta problemática de « nacimiento libre », no puede lograrse mas que ubicándola en el contexto particular de una sociedad que la tenía inscrita entre sus reglas.

Es evidente, en el estudio, que una gran parte de los ritos anglosajones de estilo Emulación y una parte menor del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, presentan una fuerte inclinación a ofrecer una imagen ordenada de la sociedad victoriana del siglo XIX con el fin de promover el modelo social como referencia de una civilización que a veces debe justificar las diferencias.

La mayor parte de los autores ingleses de esa época estaban íntimamente persuadidos de la superioridad del modelo británico y del hecho de que debía servir de referencia. Del mismo modo, las sociedades muy católicas o protestantes, calvinistas y luteranas del continente, comenzaron a revisar algunos principios a fin de integrarse en sus prácticas y modelos sociales.

Por extensión, el 99% de los historiadores continentales de la francmasonería no hablan mas que de sí mismos, como los ingleses. Es así que « el buen renombre », la recomendación de excelencia del obrero de los antiguos rituales, se transforma en las « buenas costumbres » entre los cristianos rigoristas, protestantes y católicos preocupados de una mejor afirmación del decoro social, garantía de educación de un linaje sin tacha.

En lo que concierne a esta afirmación particular de ser « nacido libre », debe destacarse que la exclusión de los « Cowans » ha desaparecido de la ritualistica moderna y continental, muy probablemente porque pocos historiadores o historiadoras de la masonería han abordado el asunto de la definición de tal término y de las poblaciones que recubre y que los francmasones mismos no saben muy bien a qué corresponde.

Para algunos, se trataría de obreros bajo contrato que trabajaban en las obras pero de modo intermitente y que, por su estatuto no tenían la libertad necesaria para independizarse.

Para otros en los que me cuento, se trata de una antigua distinción entre los masones que edificaban sin mortero (próximos a las técnicas celtas y nórdicas tradicionales que darían nacimiento a la masonería de oficio, de aquellos que utilizaban mortero, método importado por los cristianos del imperio romano) que habrían perdido por esa causa, el Arte de la Geometría exacta.

Una vez más, sería bueno abordar la cuestión con detenimiento, pues todo parece indicar que los miembros de la Fraternidad, de la Corporación, no podían ser obreros « jornaleros », sujetos a los términos de un contrato que les pondría bajo dependencia, privados de libertad . Esto invalidaría la explicación contractual.

Entre los Compañeros de las antiguas logias, y al menos desde el siglo XVI, se constata la presencia de otros miembros cuyo oficio no era ni la construcción ni la arquitectura. Mantenían lazos con los constructores mas allá de sus competencias y particularmente la de saber leer y estar versados en el conocimiento de la ley y las costumbres… para lo que había que conocer el latín… Se les denominará “caballeros masones” (“gentlemens masons”) o mas frecuentemente “masones aceptados”, estos son los masones operativos.

Será esta terminología « isabelina » la que será retomada para calificar a los fundadores de la Gran Logia de 1717 mucho antes que se empleara el calificativo de « moderns ».

Para poder entender la diferencia entre los « aceptados » y los « especulativos », hay que mantener en mente que el oficio de masón es el de un artesano que no tiene una tienda y que el oficio le obliga a desplazarse de obra en obra. Ese es el corazón de la estructura de la antigua masonería : el nomadismo y la propagación del saber por el viaje. Las logias tenían una existencia efímera y se levantaban para construir..

Los profesionales de la construcción seguían a los obras e iban adonde se encontraban. Con la evolución de la sociedad y la progresiva desaparición del feudalismo, las guildas se vieron obligadas a aceptar nuevos cuerpos de oficios para salvaguardar sus intereses y fundar las reglas sobre las cuales podrían apoyar sus corporaciones.

Esas transformaciones y las negociaciones político-económicas que suponían, demandaban la presencia de esquires, gentlemen farmers, miembros de cierta categoría social nacida de la revolución agraria o de representantes de la nueva burguesía cultivada, a fin de asegurar la tutela de la corporación y salvar sus intereses.

Así los primeros Supervisores Generales de las Obras del Rey, como William Shaw en el siglo XVI, no eran masones de oficio, sino personas instruidas, proximas al poder y reconocidas con cualidades para gerenciar una Corporación de la que a menudo dependía la imagen del soberano por la calidad de las obras que marcarían su estilo. La guilda y su dirección ofrecían además la garantía de estabilidad del poder que les nombraba y, con el tiempo, devendrían en la imagen de grupos que podrían reivindicar una apariencia semejante.

Para ser mas precisos, se sabe hoy en día que esa « aceptación » que en lo que toca a todas las personalidades de las que se ha podido hallar algún rastro de recepción en logia entre el siglo XVI y el XVII, concierne a personas de la pequeña nobleza o de la reciente burguesía, admitidos para ser recibidos entre los masones de oficio. Y si esos son los únicos de los que se han encontrados trazas es justamente eran los que tenían la función de asegurar las crónicas que hasta entonces no existían.

Por el contrario, no existe, por lo que sé, ninguna fuente que pueda responder a las siguientes dos cuestiones :

¿Existían rituales y prácticas secretas además de la transmisión de los secretos y palabras, en las logias de masones antiguos?.entendiendo por ritual una serie de actos y formulas repetidas de manera ordenada alrededor de una situación alegórica o mitológica portadora de un ideal dogmático.

Y sobre todo, los masones aceptados en las antiguas logias, ¿eran admitidos a compartir los misterios confidenciales propios de los hombres de oficio, formando una sociedad interior aportando en el seno de la guilda los arcanos y misterios de los que ellos mismos eran detentadores, o bien el acceso a los misterios de la Geometría era en sí el Misterio?.

Ahora podemos, reagrupando el conjunto, obtener una imagen de la movida masónica mas arcaica, es decir la de los “Ancients”. Se trata de un reagrupamiento de hermanos artesanos, practicantes de un oficio y que disponían de una cierta libertad de reunión y desplazamiento de una obra a otra sin tener los inconvenientes de un contrato restrictivo.

Se unían a otros Compañeros, extraños al oficio y eran recibidos en la Corporación por sus cualidades y saberes a fin de gestionar los intereses de las obras, de las logias y de sus miembros, en un entorno económico y jurídico mas y mas complejo.

Se trataba entonces de un grupo de masones Antiguos, Libres ( con franquicia) y Aceptados ( Ancient Free and Accepted Masons).

 

Comments

comments

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *